Uno de los principales mitos sobre el plástico reciclado es que no cumple con los estándares industriales. Sin embargo, cuando se trabaja con procesos adecuados, la realidad es muy distinta.
Los materiales reciclados pueden cumplir con índices técnicos clave como fluidez, humedad controlada y resistencia al impacto. Esto permite su uso en procesos exigentes como la inyección, manteniendo estabilidad y desempeño constante.
Además, el control en cada etapa —desde la selección hasta el reprocesamiento— asegura que el producto final sea confiable, eficiente y competitivo frente a materiales tradicionales.